De las múltiples omisiones y el socavón en el Paso Exprés de Cuernavaca

Son ya dos semanas desde el accidente en el Paso Exprés de Cuernavaca, donde el 12 de julio por la mañana se abrió un socavón de al menos 5 metros que, desafortunadamente, ocasionó la muerte a los dos ocupantes de un vehículo. El mismo día del accidente, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes emitió un comunicado de prensa en el que establece como posibles causas “la erosión de una alcantarilla afectada por el exceso de basura, acumulación extraordinaria de agua provocada por las intensas lluvias y la deforestación del área derivada del crecimiento de la zona urbana”. Las causas, entonces, según la SCT son

  1. que en Cuernavaca somos muy cochinos,
  2. que en Cuernavaca llueve mucho, y
  3. la deforestación.

Sin duda alguna, las tres son ciertas en cierto modo, pero ¿que no se deben tomar en cuenta estos factores cuando se construye una obra como el Paso Exprés?

Según datos del Sistema Meteorológico Nacional, la cantidad de agua que llovió en Cuernavaca durante la semana anterior al accidente no es poco común. De hecho, según los datos históricos, esta cantidad de lluvia (o más) se observa en promedio una vez por año. Es decir, estas lluvias, si bien son fuertes, no son atípicas. La vida útil de la obra se estimaba en 40 años, es decir, la obra debería de seguir en pie en 2057, pero los datos históricos nos muestran que en los últimos 40 años, al menos durante 44 semanas ha llovido tanto o más como la semana previa al accidente, es decir, si fue por las lluvias, un accidente de esa magnitud tenía que pasar, tarde o temprano.

Perfil de lluvias de Cuernavaca. Precipitación (en milímetros) acumulada en cada semana del año. En gris, la precipitación del periodo 1977-2016. En azul y rojo, mayo – julio 2017. En rojo, la precipitación en la semana previa al socavón.

Si las lluvias no parecen ser algo fuera de lo normal (al menos las observamos una vez al año), entonces ¿qué cambió, claro, además de la construcción del Paso Exprés? Recordemos que el argumento de la SCT expone la conjunción de tres cosas: lluvia, basura y deforestación. Por lo tanto, si la lluvias se encuentran dentro de lo esperado,  entonces la causa debe ser un aumento en la cantidad de basura y la deforestación1. Estas dos aseveraciones, aunque existieran datos, son difíciles de probar incorrectas (así como de probar correctas). Aún así, es poco verosímil que de un año a otro los cuernavacenses tirasen más basura en la barranca, así como es poco verosímil que la deforestación en la zona sea un fenómeno nuevo. De cualquier modos, el onus probandi recae en la SCT, es decir, es su tarea probar la línea de causalidad de estos tres factores con el socavón.

Ahora bien, supongamos por un momento que la SCT tiene razón y que la lluvia, la basura, y la deforestación fueron la causa del socavón. Entonces, la SCT tampoco queda bien librada. ¿Cómo es posible que esas tres cosas, que son tan predecibles, no hayan sido tomadas en cuenta en el proyecto? O, si estos factores fueron considerados en el proyecto, ¿no es tarea de la SCT vigilar que las compañías constructoras cumplan con lo establecido? Esto es una de las tantas omisiones (por decir lo menos) de la SCT en torno a esta obra.

Omisión se define en el Diccionario de la Lengua Española como flojedad o descuido de quien está encargado de un asunto.

Otra omisión de la SCT es la de no responder al llamado de los vecinos y de la ayudantía municipal de Chipitlán, que ya habían informado a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del mal estado en esa sección de la recientemente inaugurada autopista. Omisión también de la SCT al no exigir a las negligentes empresas constructoras, Aldesem y Epccor, una adecuada señalización mientras se construía la obra. En este periodo hubieron más de 80 accidentes, donde murieron al menos 21 personas (El Universal, Proceso). La mayoría de estos accidentes pudieron haber sido fácilmente, ¡muy fácilmente!, evitados.

Esperamos los resultados de los peritajes…


Datos

Los datos de la precipitación fueron obtenidos del Servicio Meteorológico Nacional: http://smn.cna.gob.mx/es/observando-el-tiempo/estaciones-meteorologicas-automaticas-ema-s

Los datos históricos 1977 – 2016 son de la estación CUERNAVACA (DGE), Número: 17004.
Los datos del 2017 son de la estación IMTA y son del 24 de abril del 2017 al 23 de julio 2017

Los datos históricos de la estación IMTA no se encontraron, tampoco los del 2017 para la estación 17004.

Zona del socavón en el Paso Exprés y estaciones climatológicas usadas para este artículo.

La foto de portada es de Christian Ramiro González Verón, licencia CC.


 

  1. Aquí estoy suponiendo que lluvias como ésta fueron consideradas en la obra.
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Category: Medio ambienteNacionalPolítica

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Article by: Humberto Gonzalez

Es matemático aplicado egresado del ITAM con una maestría en ciencia de datos por las universidades Politécnica de Nantes y Politécnica de Cataluña. Actualmente estudia un doctorado en teoría de decisión aplicada a transporte en el Instituto Francés de Ciencia y Tecnología en Transporte, Ordenamiento y Redes (IFSTTAR).